6 AÑOS DE INDIFERENCIA AL CLAMOR MAGISTERIAL

domingo, 20 de octubre de 2013

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA IDEAS POLÍTICAS EN EL PERU





Maestro José Ramos Bosmediano, ex Secretario General del SUTEP (1989-1992 y 1995-1997)


EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA IDEAS POLÍTICAS EN EL PERU

13 de octubre de 2013 a la(s) 14:26

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA IDEAS POLÍTICAS EN EL PERU

(del siglo XIX a la actualidad)

POR : JOSÉ RAMOS BOSMEDIANO

 

El presente texto es el resumen de la exposición desarrollada en la Escuela Política de Juventud Popular en Lima, a cuya generosidad, por invitarme, agradezco mucho.

 

Como se trata de la visión histórica de las ideas políticas, es ineludible referirme a las fuerzas políticas más significativas que las encarnaron, pues la ideas se expresan a través de personas y organizaciones.

La exposición fue preparada para que incentive en la juventud democrática, progresista y revolucionaria, la inquietud por conocer las ideas políticas a lo largo de nuestra historia republicana, su representación de clase, sus objetivos y su perspectiva en la lucha por la transformación de la sociedad peruana y, por supuesto, generar la inquietud por ahondar más en su conocimiento para el deslinde teórico y práctico. Es, pues, un texto elemental y no tan amplio como el que debe hacerse.

Desde ya señalo que una obra imprescindible para la información sobre el tema es la "Historia de la República" de don Jorge Basadre. También la "Historia de las Ideas en el Perú Contemporáneo" de Augusto Salazar Bondy. Así mismo la "Historia del Perú", en 12 volúmenes, publicado por Juan Mejía Baca, específicamente el tomo XI. Una obra auxiliar para agenciarse de información sobre personas e instituciones es la reciente edición de "Enciclopedia Histórica del Perú" de Alberto Tauro del Pino, publicada por "El Comercio" en 17 volúmenes.

Esperamos que, con este esfuerzo de síntesis, hayamos contribuido con el permanente esfuerzo de Juventud Popular por construir un nuevo liderazgo político en el Perú y una nueva cultura político – revolucionaria, que genere conciencia para la lucha por un "Perú nuevo dentro de un mundo nuevo".

 

I. BASES ECONOMICAS Y SOCIALES DEL SURGIMIENTO Y DESARROLLO DE LAS IDEAS Y FUERZAS POLÍTICAS EN EL PERU

El Perú de los últimos dos siglos es uno de los países latinoamericanos y caribeños con las más variadas y numerosos organizaciones políticas, con un debate intenso de ideas, con divisiones y subdivisiones internas. La frondosidad y la imitación son dos características de las ideas políticas que han surgido en el proceso de la lucha de clases a partir de la fundación de la República.

Para explicarnos mejor ese surgimiento y desarrollo es preciso señalar, en resumen apretado, las bases económicas y sociales que han generado las ideas y sus representaciones políticas.

Una economía semifeudal que se prolongó hasta el medio siglo XX de nuestra historia. Con la excepción del sólido pensamiento socialista de José Carlos Mariátegui, no hubo un planteamiento, ni liberal ni conservador, que haya propuesto un proyecto de sociedad. La semifeudalidad que limitó el desarrollo del pensamiento liberal burgués en el Perú, explica sus propias contradicciones, su eclecticismo y su incoherencia.

 

El dominio terrateniente y aristocrático en alianza con una burguesía anémica y continuadora del orden colonial. La aristocracia que se prolongó desde el Virreinato hasta más de un siglo se confundió con los intereses económicos y políticos de la burguesía comercial, en cuya conciencia de clase dominante creó la ambivalencia de ser liberal pero sin abandonar su credo conservador, hispanista y, más tarde, de subordinación a lo extranjero. Otro tanto ocurrió con las masas oprimidas y lo que podría haber sido una burguesía nacional progresista y emprendedora. La clase terrateniente feudal y sus ideas conservadoras han ejercido una fuerte influencia en la situación de las clases explotadas, especialmente mediante la presencia de una iglesia católica que se adueñó de la conciencia social de la gente, perennizando los valores de la feudalidad colonialista, de la obediencia ciega a la autoridad, la resignación y la cultura del apoliticismo.

 

La ausencia de una revolución burguesa en el Perú. La República, formalmente burguesa, no correspondió a la estructura económico – social heredada del Virreinato. Las fuerzas productivas se mantuvieron atadas al pasado. Las clases usufructuarias del movimiento independentista no tuvieron mucha necesidad de plasmar las ideas democráticas y liberales que declaraban las constituciones, especialmente la de 1856, la más "progresista" hasta la década de 1930.

 

Desarrollo lento, desigual y subordinado del capitalismo en el Perú. Es una realidad que emana de la ausencia de una clase capaz de dirigir un curso histórico diferente al heredado de la colonia. Esta situación impidió la conformación de clases sociales definidas, especialmente las clases básicas de la sociedad moderna que el desarrollo capitalista impuso en Europa, la que genera la contradicción antagónica burguesía / proletariado.

 

De lo anterior deriva la conformación indefinida de clases sociales, donde la clase asalariada es en parte campesina y obrera al mismo tiempo, especialmente en el sector minero y en la agroindustria, una burguesía sin proyecto nacional y apátrida.

 

Las bases económico- sociales mencionadas, pese a ser realidades limitantes para el desarrollo de ideas progresistas, no impidieron la presencia de ideas renovadoras y la actividad revolucionaria de nuestro proletariado, la rebeliones campesinas y la germinación de ideas revolucionarias.

 

II. FACTORES IDEOLÓGICOS Y POLÍTICOS QUE HAN INFLUIDO EN LA EVOLUCION DE LAS IDEAS Y FUERZAS POLÍTICAS EN EL PERU REPUBLICANO.

 

1. Ideología colonial y monárquica. Es la base fundamental de las ideas y fuerzas conservadoras que impidieron el rompimiento radical con el pasado; que mantuvieron, hasta muy avanzado el siglo XX, lazos de reconocimiento al "gran aporte" de la conquista española para la formación de la nación peruana, a la cultura occidental y a la religión católica. Esta influencia ideológica conservadora sigue pesando fuertemente en la percepción de los problemas nacionales: la educación, la cultura, las costumbres y la propia institucionalidad del país.

 

2. El liberalismo y la democracia burguesa. Esta ideología jugó un papel importante en la incubación y cierto desarrollo de las luchas por la independencia y por un país moderno en el sentido económico y social. Pero los sectores liberales del Perú no optaron por un rompimiento radical ni con la España conservadora, ni con la herencia colonial, mucho menos con el sector conservador que rechazada cualquier cambio hacia adelante. Más bien se acomodó al manejo autoritario, centralista y subordinado a lo extranjero del Estado oligárquico. ¿Cómo iba a fructificar el liberalismo y el racionalismo en un país de estructura económica atrasada y con una clase dominante limitada por el pasado conservador ?.

 

3. La influencia de la ideología religiosa católica. Es parte de la ideología colonial, pero merece una mención especial por su peso abrumador en el pensamiento de la población y en una conducta hipócrita y resignada. Las cúpulas gobernantes han utilizado a la iglesia católica como herramienta de manipulación ideológica y política. A su vez, la cúpula católica ha cobrado bien sus servicios con el usufructo de privilegios que le permite el Estado confesional. Algunos liberales del siglo XIX, especialmente don Manuel González Prada, el Chileno Francisco Bilbao y nuestro Mariano Amézaga, combatieron con mucha pasión a la religión católica, sin resultados mayores. Es que la ideología católica se confundía con la propia política de Estado. El Estado laico no fructificó en el Perú porque el propio liberalismo fue heredero y usufructuario del papel de la Iglesia Católica en su dominio de clase. Esta influencia persiste.

 

4. El papel de la cultura imperialista dominante. Las ideas-fuerza que el imperialismo nos impone, por lo menos desde principios del siglo XX, se han convertido en formas de ver la realidad, de pensar los problemas y hasta de vivir. Que sin el apoyo extranjero no hay desarrollo, especialmente sin el capital que nos prestan, se ha vuelto el argumento de las clases dominantes y de vastos sectores populares. La investigación científica y el uso de nuevas tecnologías están atados a la idea de la subordinación. Lo mismo ocurre con todo intento oficial de reformar la educación. Salazar Bondy, en concordancia con las tesis del filósofo mejicano Samuel Ramos, ha acuñado la frase de "la cultura de la dominación" para designar nuestra situación cultural peruana. La cultura imperialista moderna se ha asentado sobre la cultura conservadora colonial, pues no son incompatibles para mantener al Perú dominado.

 

5. La ideología Anarquista. La influencia del anarquismo en el Perú fue positiva en el surgimiento y desarrollo del movimiento obrero peruano. Después de una etapa pre-sindical (1848 – 1895), el movimiento obrero en el Perú, al desarrollarse como lucha económica frente al surgimiento de una incipiente industria y de servicios públicos, vale decir de la incipiente explotación capitalista en nuestro país, tuvo en el anarquismo su influjo ideológico, su emoción por la justicia y la igualdad. Don Manuel González Prada y su liberalismo radical fueron los elementos de ese fermento proletario hasta más acá de 1920, inspirando un largo proceso de lucha obrera por importantes reivindicaciones, como la de la jornada laboral de las ocho horas en 1919.

 

6. La ideología marxista. Constituye un factor clave para entender la lucha obrera y el accionar de las masas en el Perú del siglo XX. También el debate artístico y cultural, particularmente en el campo de la creación literaria y la investigación en ciencias sociales.

 

7. Las luchas revolucionarias, democráticas y nacionales en el mundo. La Revolución Mejicana de 1910 – 17, la Revolución Socialista Rusa de 1917, la Revolución China y Vietnamita, la Revolución Cubana de 1953 – 59 y su presencia actual, son las más significativas que influyeron en la lucha democrática y revolucionaria en nuestro país.

 

8. La influencia del fracaso en la construcción del socialismo en la URSS y Europa Oriental. Tanto para las clases dominantes, que se regocijaron con la caída de la Ex – URSS y los demás países de su campo en Europa Oriental, como para los sectores revolucionarios, la debacle de la década del 80 significó un viraje en la correlación de fuerzas; ventajoso para la gran burguesía que domina el Perú, desventajoso para las ideas revolucionarias. Desprenderse de esta influencia no será fácil ni inmediato.

 

9. El papel del neoliberalismo. Como sistema de ideas, el neoliberalismo ha profundizado el pensamiento pragmatista e individualista en la población. Ha dotado a las clases dominantes de un conjunto de creencias que justifican su dominio de clase, como el libre mercado, la competitividad, la desregulación laboral, la globalización capitalista, la inutilidad de los partidos políticos, la muerte del socialismo, etc; todas creencias de valor absoluto para un "nuevo orden mundial", a despecho de la profundización de las desigualdades sociales que está creando el modelo capitalista neoliberal. Tanta es la influencia del neoliberalismo que importantes dirigentes y contingentes de izquierda se encuentran hoy al servicio de la economía de libre mercado "con rostro humano", cuando no muchas organizaciones revolucionarias se han adecuado y vienen adecuándose a las concepciones ideológicas neoliberales.

 

Las bases económicas y sociales y los factores ideológicos y políticos que he esbozado, que por cierto no son los únicos, nos ayudan a comprender las ideas políticas y las fuerzas sociales surgidas, desarrolladas y periclitadas en nuestro país desde 1821.

 

Tratando de ordenar ese desarrollo he optado por una periodificación por etapas. Reitero que la selección de ideas y fuerzas políticas no es minuciosa. Es, apenas, aproximativa y con el criterio de su mayor significación en cada momento y su proyección al futuro, tanto en lo que se refiere a la derecha como en lo que atañe a la izquierda.

 

III. ETAPAS EN EL DESARROLLO DE LAS IDEAS POLÍTICAS EN EL PERU.

1. DE LA INDEPENDENCIA AL SURGIMIENTO DEL MOVIMIENTO OBRERO PERUANO (1821 – 1921)

1.1. El militarismo.Considerando objetivamente el comportamiento político de las clases dominantes, de los caudillos militares y las cúpulas militares en su conjunto, el militarismo es una ideología que surgió al iniciarse la República y se constituyó en idea permanente para imponer "orden" en el país. Una necesidad política copular de una clase que ha basado su dominio en el autoritarismo al carecer de fuerza institucional en la legalidad democrático – burguesa. Esta mentalidad militarista se hizo también idea permanente en gran parte de la población. En el vocabulario oficial de las clases dominantes se traduce en denominar a las FF.AA. "instituciones tutelares" de la República. Esta idea política mantiene su fuerza pese al descalabro moral de las instituciones militares y ha penetrado a la escuela como "disciplina", lo que quiere decir que posee una gran capacidad de reproducción como parte de la ideología dominante. La clasificación del militarismo en primero, segundo, tercero, etc., puede tener nada más que una importancia didáctica. Lo real es que el militarismo forma parte de toda nuestra historia republicana.

 

1.2. Conservadores y liberales. Su disputa no tiene como fundamento contradicciones antagónicas. No discutieron el cambio radical de las estructuras económicas y sociales heredadas de la colonia. Apenas discutieron si el sufragio seguía siendo más restringido (conservadores) o más universal (liberales); si nos convertiríamos en una república monárquica (conservadores) o en república constitucional (liberales). Bartolomé Herrera, con su tradicionalismo ultramontano, representó a la vieja clase de los terratenientes feudales. Gálvez, con su posición constitucionalista, expresaba los anhelos de la burguesía comercial que buscaba consolidar su dominio, sin alterar el orden existente. El radicalismo liberal no ha pasado de ser, incluso con Villarán, un discurso formal. Este debate se reeditaría, posteriormente, entre Manuel Vicente Villarán y Alejandro Deustua, a fines del siglo XIX y principios del XX a raíz de los planteamientos de las reformas educativas de 1901 y 1902, liberal la primera y conservadora la segunda. Pero, al margen de las limitaciones de Gálvez, conviene resumir las contradicciones ideológicas entre conservadores y liberales: el Convictorio de San Carlos es el cuartel general de los conservadores, el colegio Guadalupe, de los liberales; los conservadores encarnaban el espíritu aristocrático, los liberales el democrático; los conservadores defendían la soberanía de la inteligencia, los liberales la soberanía del pueblo; los conservadores buscaban la disciplina de la obediencia, los liberales defendían la libertad de discusión y de conciencia.

1.3. El Incaísmo. Aunque de naturaleza literaria, tuvo influencia importante en la defensa de la posición monárquica de San Martín, pues la idea incaísta, inspirada en los "Comentarios Reales" del Inca Garcilaso, reivindicaba el carácter de modelo de la monarquía incaica por su "prosperidad", lo que sirvió para defender la necesidad de una monarquía para el Perú independiente como forma de gobierno (véase "La formación de la tradición literaria en el Perú", Antonio Cornejo Polar, CEP, 1989, Cap. I, pp.31-34).

1.4. El Civilismo. Es una postura política que confronta con el militarismo que había producido anarquía y desorden económico. El Civilismo es el primer intento serio del liberalismo peruano por ordenar el país para producir "progreso". Su caudillo principal, Manuel Pardo, profesaba el positivismo y buscaba construir una "república práctica". El Partido Civil fue fundado en 1871 enarbolando las ideas de progreso material, nucleando a la burguesía emergente y a los élites profesionales e intelectuales y levantando la descentralización, las milicias ciudadanas como guardia nacional, autonomía del Estado frente a la Iglesia Católica, la democratización de la educación, aumento de la producción nacional, saneamiento de la Hacienda Pública, libertad de prensa. Fiel al positivismo, Manuel Pardo pretendió "desideologizar" el liberalismo concentrándose en obras que den bienestar a la gente, produciendo cosas y educando a los ciudadanos para el progreso del país, pues la educación es el motor del desarrollo de un país, según el credo positivista: positivismo y pedagogismo juntos. El neocivilismo aparecerá durante la llamada República Aristocrática (1895 – 1919), pero ya no como partido de la libertad sino del orden, en una coyuntura en que la clase obrera desarrolla su lucha y su organización hasta la conquista de la Jornada de las 8 horas.

 

1.5. El Anarquismo de Manuel González Prada y el movimiento obrero. La ideología anarquista en el Perú, como teoría, se encarna en Manuel González Prada y, como práctica, en la organización y lucha de los trabajadores entre fines del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX. Siguiendo la doctrina anarquista, González Prada enarbola la fraternidad universal y pregonaba que el Estado, la Iglesia y el Capital son las tres manifestaciones del poder que esclavizan al hombre. El espíritu combativo de su personalidad le llevó a cincelar calificativos lapidarios para los gobernantes, el clero y los corruptos y traidores a la patria; pero también a valorar al indígena peruano como símbolo de la nacionalidad; también a unirse a la lucha y organización de los trabajadores. Políticamente, González Prada no logró construir nada sólido ni concordante con sus ideas radicales. La Unión Nacional que fundó en 1891 se convirtió en una nueva aliada de los partidos de la clase a la que el maestro combatió. Lo que hoy queda de González Prada es su crítica certera a los males del país y a las clases dominantes, su obra literaria, su ejemplo de honestidad y su intelectualidad puesta al servicio de los trabajadores.

 

2. ETAPA DE LA CONFRONTACIÓN ENTRE EL LIBERALISMO Y EL SOCIALISMO (1919 – 2002).

2.1. IDEAS Y FUERZAS POLÍTICAS OLIGÁRQUICAS.

 

a) El Leguiísmo y la "Patria Nueva". No significó, en realidad, ideología nueva, por más que a su programa de gobierno le haya dado la denominación de "Patria Nueva". El leguiísmo no fue más que la continuidad del liberalismo oligárquico, una tendencia modernizadora que se concentró en obras públicas, grandes empréstitos, apertura comercial y entrega del país a los EE.UU. A este programa debe agregarse el manejo corrupto de los recursos fiscales, caudillismo y su afán de perpetuarse en el poder que concluyó trágicamente después de empezar su tercer período gubernamental consecutivo.

 

b) El APRA y su ideología liberal socialdemócrata. Surgido de una familia trujillana aristocrática y políticamente del movimiento estudiantil que luchó por la Reforma Universitaria de 1919, Víctor Raúl Haya de la Torre fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana en 1924 y, posteriormente, en 1930, el Partido Aprista Peruano (PAP). La ideología aprista ha sufrido cambios importantes hasta llegar, en el momento actual, a su adaptación al modelo de la "tercera vía", versión del neoliberalismo "con rostro humano", luego de una experiencia gubernamental desastrosa desde el punto de vista programático y también moral. En su primera etapa, el APRA levantó, por un lado, un programa de reformismo burgués que tocaba los intereses de la vieja oligarquía al plantear la nacionalización de tierras e industrias; un antiimperialismo de buenas relaciones valorando el "lado bueno" del imperialismo, a lo que se agrega la "solidaridad con los pueblos y naciones" y la "internacionalización del Canal de Panamá". Por otro lado. Haya de la torre estructuró una filosofía aprista denominada "espacio-tiempo histórico" como "negación dialéctica" del marxismo, según la cual los fenómenos sociales se valoran desde el ángulo de observación que se adopte, similar a la percepción del objeto en la teoría del relativismo de la física einsteniana, teoría que no mereció mayor atención de los entendidos en temas filosóficos y sociales. Sin embargo, detrás de estos planteamientos, Haya de la Torre cimentó en su partido una ideología anticomunista, entendiéndose, más bien, con los sectores de la derecha conservadora. A partir de la década del 40 el aprismo empezó a abandonar su programa reformista radical hasta coincidir, programáticamente, con el liberalismo oligárquico, lo que le llevó a aprobar, en alianza con el odriísmo en el período de 1963 – 1968, una Ley de Reforma Agraria que dejaba intocados a los grandes terratenientes. La afiliación del APRA a la Internacional Socialista (Socialdemocracia) no añade nada importante a su hoy programa neoliberal "con rostro humano". Además, entre 1968 y 1975, la dictadura velasquista le quitó el programa reformista de capitalismo keynesiano o de Estado.

 

c) La ideología fascista en el Perú. Constituida alrededor de la dictadura de Sánchez Cerro con la fundación de la Unión Radical de Luis A. Flórez, las ideas fascistas tuvieron influencia con sus ideas de orden y autoridad y la aplicación de una política represiva contra comunistas y apristas en la década del 30. Desapareció con la derrota del Nazismo en 1945.

 

d) El pensamiento político cristiano. Corresponde al proyecto de intelectuales y políticos católicos de concretar una fuerza laica en la vida política del país, pues al desarrollarse las fuerzas políticas de masas, la Iglesia Católica como tal tiene limitaciones para introducirse en esa lucha. Las ideas mejor trazadas, desde el lado más conservador, pertenecen a don Víctor Andrés Belaúnde, intelectual y político de la vieja oligarquía. Del positivismo y el agnosticismo pasó a profesar el catolicismo activo. Combatió las tesis marxistas de José Carlos Mariátegui y defendió la suya de que la nación peruana, la peruanidad, es impensable sin la religión católica, llegando a sostener que la herencia hispana es indispensable y determinante en la conformación del país. Planteó a los católicos actuar partidariamente en la vida del país, creando así la política social cristiana. Sobre esta base de ideas se fundó la Democracia Cristiana y, desprendida de ésta, el Partido Popular Cristiano como tendencia más conservadora y hoy neoliberal. Esta ideología católica también se ha expresado en la acción política de José Luis Bustamante y Rivero y en el propio Fernando Belaúnde Terry.

 

e) Pradismo y Odriísmo. Aun cuando carecen de ideas políticas distintivas, los menciono como expresiones del caudillismo más vacío que impulsan las clases dominantes para la defensa de sus intereses.

 

f) El Belaundismo y su ideología desarrollista. Representa la emergencia de la burguesía industrial – financiera de los 50 y su necesidad de adaptarse al nuevo contexto de la economía internacional que se desarrolla después de la Segunda Guerra Mundial: el keynesianismo y el Estado del Bienestar: Belaúnde se guía por ideas simples pero con un contenido pragmático en su presentación: la cooperación de raigambre ancestral, el protagonismo del pueblo en la construcción de obras públicas, los símbolos del trabajo como la lampa, la peruanidad de la que tanto hablo su tío Víctor Andrés, la integración física del país a través de proyectos viales de gran tamaño. Por su compromiso de clase con la vieja oligarquía en crisis, no supo liquidar a ésta y abrir paso definitivo a la burguesía industrial / financiera. No llegó ni a aprobar una reforma agraria de distribución de la tierra a quien la trabaja. Acción Popular forma parte hoy de las fuerzas neoliberales.

g) El Reformismo Burgués "ni capitalista ni comunista". La frase entrecomillada expresa la idea de la "tercera vía" que busca un sistema social que rechaza la alternativa socialista y que, supuestamente, se aleja también del capitalismo. ¿Cuál es? Nada menos que la "democracia social de participación plena". Este planeamiento correspondió a la dictadura militar velasquista que tomó el poder el 3 de Octubre de 1968 y que cayó en 1975 con el golpe de Morales Bermúdez. El proyecto económico – social correspondía a la estrategia de la Alianza para el Progreso de los 60, en lo externo; en lo interno, buscó desarrollar un capitalismo de Estado a favor de la burguesía industrial financiera. Para los liberales conservadores, el reformismo burgués del velasquismo era comunismo y lo combatió. Para ciertos grupos políticos e intelectuales progresistas, era una alternativa que podía marchar a un proceso de cambio social radical, y lo apoyaron. Era la "revolución posible" que debía "empujarse" para avanzar. Las ideas que el reformismo de esos años enarboló se relacionaban con el nacionalismo, la soberanía, la democracia participativa, el latinoamericanismo y el tercermundismo y un populismo dirigido por una cúpula civil – militar. Pero carecía de una definición programática avanzada como para que las reformas y los postulados conduzcan a la construcción de una economía y un Estado nuevos. El resultado fue el fracaso de esta experiencia reformista. A la larga, el país se insertó en la nueva estrategia del capitalismo internacional y el objetivo imperialista de contener los movimiento sociales revolucionarios. Su fracaso se evidencio desde 1973 y luego su desmontaje desde 1975.

 

2.2. IDEAS Y FUERZAS POLÍTICAS SOCIALISTAS.

Mientras que las ideas políticas de los liberales eran tributarias de un liberalismo burgués trasplantado a un país históricamente atrasado y mediatizado por los estrechos intereses de unas clases dominantes carentes de un rumbo auténticamente burgués y atadas al "colonialismo supérstite" (J.C. Mariátegui), las ideas socialistas en el Perú nacieron como antagónicas a aquéllas.

Las ideas socialistas son introducidas en el Perú cuando la clase obrera y el movimiento estudiantil, así como sectores campesinos importantes (Ancash, Puno, Costa Norte , Valles de Lima, Cuzco) habían ya confrontado con el poder oligárquico. Sobre todo la lucha de la clase obrera abonó el terreno para que las ideas socialistas avanzaran en la creación de la conciencia de clase proletaria.

Entre 1917 y 1930 el socialismo internacional se desarrollaba como alternativa viable frente al capitalismo imperialista. En numerosos países de América Latina y Asia se fundaron, entre 1920 y 1930, partidos comunistas. En tal escenario nacional e internacional aparece la figura egregia de José Carlos Mariátegui con su proyecto de fundar el socialismo en el Perú.

 

a) El socialismo de José Carlos Mariátegui.

En efecto, corresponde al "Amauta" José Carlos Mariátegui el mérito de aplicar creadoramente el marxismo al análisis de la realidad peruana de esos momentos, concentrando su gran pericia intelectual en 7 problemas y sus interrelaciones con la estructural semifeudal y semicolonial del país, características que se prolongarán hasta el medio siglo XX. Las ideas de Mariátegui carecen de ambigüedades, de eclecticismo. Son militantemente socialistas, convictas y confesas como él se definía. ¿Cómo podemos resumir las ideas socialistas que formulo Mariátegui para hacer viable la revolución en el Perú? Intentemos.

 

1) Las clases dominantes carecen de capacidad histórica para crear un orden nuevo en el país. El propio capitalismo, en el plano internacional y nacional, está incapacitado para esa gran tarea del futuro;

 

2) Las tareas democráticas y nacionales no resueltas hasta hoy corresponden a la clase obrera en un proceso revolucionario que conduzca al socialismo;

 

3) La creación del socialismo en el Perú sólo puede y debe entenderse como la creación heroica del pueblo, sin calco ni copia, una tarea de originalidad y no de seguidísimo, ni dogmatismo;

 

4) La clase obrera es la directriz de la lucha por el socialismo, la fuerza principal, y para que cumpla esa misión debe organizarse como clase en el partido revolucionario, sin descuidar el frente único y la alianza con el campesinado;

 

5) La clase obrera no sólo debe luchar por las conquistas económicas, sino también, y principalmente, por un nuevo orden social, el socialismo y el comunismo;

6) El dilema de nuestro tiempo es capitalismo o socialismo, dejando clara su oposición a la alternativa socialdemócrata de Haya de la Torre y de toda la socialdemocracia que hoy plantea la "tercera vía" ;

 

Fiel a estos postulados, Mariátegui se dedicó intensamente, desde 1923 hasta su muerte (1930), a educar a la clase obrera mediante conferencias y, sobre todo, la edición de "Amauta" y "Labor"; a la vez que a organizar a los obreros y campesinos. Fundó la Federación de Yanaconas, la CGTP y el Partido Comunista del Perú, cuya trayectoria no siempre ha obedecido a las orientaciones primigenias que les imprimiera el " Amauta". El sectarismo, el dogmatismo, el economicismo, las desviaciones de derecha e izquierda, cuando no la abierta traición a los postulados revolucionarios, truncaron, en gran parte, el avance de la lucha revolucionaria por la Democracia Popular y el Socialismo. Hubo quienes, incluso, para mutilar el lado marxista revolucionario, pretendieron vender un supuesto "mariateguismo". En lo fundamental, el ideario socialista de Mariátegui sigue vigente. Su vida y obra son paradigmas a seguir.

 

b) El trotzkismo. Aunque en oposición al marxismo-leninismo, el trotzkismo se sitúa en la lucha anticapitalista y antiimperialista. Su postulado e interpretación de la "revolución permanente", que no tiene en cuenta la unidad obrero-campesina y la lucha democrática, alejó a León Trotzki de Lenin y luego de Stalin. Lo que hoy es el Trotskismo carece de la fuerza de antaño, salvo en Francia, donde se ha convertido en una fuerza electoral importante. El Trotskismo reduce su lucha a la estrategia del socialismo y su táctica desprecia las políticas de alianzas con las clases y sectores que sufren la explotación capitalista. De allí que, incluso cuando vivía León Trotzki, el trotzkismo no consiguió, en ningún país, constituirse en fuerza revolucionaria gravitante, mucho menos sentó raíces en la base obrera. Su influencia se ha circunscrito a reducidas capas de la pequeña burguesía. En el Perú el Trotskismo data de 1956 al fundarse POR-T ( Partido Obrero Revolucionario Trotskista), que salió de un POR anterior. Luego, en 1971, apareció el POMR, procedente de una división interna de VR ( Vanguardia Revolucionaria), y la LC ( Liga Comunista) en el mismo año de 1971. En 1974 se fundó el actual PST ( Partido Socialista de los Trabajadores) con Hugo Blanco, quien emigró en la década de los 90 al PUM para luego regresar al PST. Lo que diferencia a cada facción trotskista es el centro internacional del cual depende.

 

c) APRA Rebelde-MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). El APRA Rebelde surge en 1959 como consecuencia del rompimiento de un importante grupo de jóvenes apristas con el Partido Aprista Peruano, cuando éste quitó su apoyo a la Revolución Cubana. El grupo rebelde, bajo el liderazgo de Luis de la Puente Uceda, se adhirió a la Revolución de Fidel Castro y asumió el modelo de la guerra de guerrillas para la toma del poder. Esta opción llevó a los rebeldes a fundar una organización más definida revolucionariamente, el MIR y prepararse para iniciar la guerra revolucionaria. Sus planteamientos programáticos eran antiimperialistas y antifeudales con una proyección socialista definida. Su lucha guerrillera se dio entre 1965 y 1966, con un desenlace de derrota total. Se considera que el MIR pretendió aplicar en el Perú la teoría del " foco guerrillero" ( foquismo), expuesto por el intelectual francés Regis Debray en su libro-manual "Revolución en la Revolución", lo que fue considerado, posteriormente, como una interpretación subjetiva y voluntarista de la guerra de guerrillas que llevó al triunfo a Fidel Castro y al Che Guevara en Cuba. Después de la derrota de 1966, el MIR siguió existiendo en pequeños núcleos y con definiciones por etapas, siendo la última el MIR-IV Etapa. Cuando se forma el MRTA los cuadros miristas se pliegan a esa organización guerrillera, culminando su ciclo final. El dirigente principal, Luis de la Puente Uceda, ha legado, en el plano teórico, una propuesta revolucionaria de Reforma Agraria, elaborada como tesis para graduarse como Abogado en la Universidad Nacional de Trujillo.

 

d) El Frente de Liberación Nacional (FLN). Fundado en 1963 por el General (t) César Pando Egúsquiza y el Dr. Ángel Castro Lavarello, enarboló las banderas antiimperialistas y nacionalistas, concentrando su lucha en la recuperación de nuestra riqueza petrolera de manos de la IPC, monopolio yanqui que dominó este recurso natural peruano desde 1922. Este movimiento participó en las elecciones generales de 1963 con escasos resultados. Posteriormente, en alianza con el PCP-PR y el VR-PC, fundó el UNIR en 1979, participando en las elecciones generales de 1980. En la actualidad, realmente ya no existe.

 

e) El Partido Comunista Peruano (PCP) "Unidad" ( por el título de su periódico "Unidad" que ya no se edita). Es el nombre que adoptó, luego de la muerte de José Carlos Mariátegui, el Partido Socialista que él fundara en 1928. El PCP- "U" heredó directamente los planteamientos del "Amauta", pero en su práctica política se alejó de ellos. Primero, desviándose hacia el "izquierdismo" y el sectarismo, pero sobre todo alejándose de la realidad peruana, sin esforzarse por crear, en el fragor de la lucha y en la aplicación teórica del marxismo, un partido revolucionario para la revolución en el Perú. Al contrario, tergiversando el significado del internacionalismo proletario, se adaptó a la línea de la III Internacional que propugnaba la lucha de " clase contra clase", al margen de las peculiaridades de la lucha de clases en el Perú. Esta desviación aisló al PCP de las masas y dejó al APRA y al sanchecerrismo todo el espacio para atraer a la clase obrera, al campesinado y al pueblo en general. Fue una línea seguidista y liquidadora. Desde la década del 40, sin embargo, se produjo una desviación de signo opuesto: el derechismo, la conciliación con la dictadura de Manuel Prado Ugarteche. Continuando con la política del seguidismo a la III Internacional, el PCP aplicó aquí mecánicamente la política soviética de la alianza con los EE.UU. para derrotar al Nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. La política de conciliación se afianzó tanto que para los dirigentes de aquel partido ya no tenia sentido preparase para la revolución, sino supervivir como partido adaptado a la legalidad burguesa, aunque para las clases dominantes el PCP era un peligro permanente, por lo que la dictadura de Odría persiguió a los dirigentes y militantes comunistas, como ocurrió con el APRA . Más tarde, a partir de los 60, la desviación de derecha se hizo más patente al asumir como línea oficial el revisionismo del PCUS ( Partido Comunista de la Unión Soviética). Esta situación se hizo insostenible para la Juventud Comunista de aquellos años. Se desató la lucha interna y en 1964 se produjo el rompimiento con la dirigencia revisionista encabezada por Jorge del Prado. Desde la muerte de José Carlos Mariátegui hasta 1964, pues, no hubo en el PCP nuevos aportes en el desarrollo de la tesis revolucionarias de fundador. Mucho menos un intento serio por preparar y dar inicio a la lucha revolucionaria.

 

f) Partido Comunista Peruano "Bandera Roja"(PCP-"BR", "BR" por el nombre de su periódico "Bandera Roja"). Fundado por la Juventud Comunista que se enfrentó a la antigua dirigencia del PCP- "U" en 1964, adoptó una línea "izquierdista" y campesinista, además de seguidismo de la experiencia revolucionaria china y albanesa. El PCP- "BR" retomó la importancia de la fuerza campesina en la revolución democrática nacional y su rumbo socialista, pero exageró esa importancia y minimizó el carácter proletario del partido y el papel de la clase obrera en la dirección y la hegemonía. El PCP- "BR", significando un avance como lucha contra el revisionismo que se queda en el PCP- "U", tenia serias limitaciones por su populismo campesinista. Por lo cual, un sector de militantes rompió con la Jefatura y con la propia organización, fundándose dos fuerzas revolucionarias con sus propios planteamientos: el PCP – "SL" (Partido Comunista Peruano "Sendero Luminoso", por un lema que aparecía en su periódico: "por el Sendero Luminoso de José Carlos Mariátegui") y el PC del P-"PR" (Partido Comunista del Perú "Patria Roja", por el nombre de su periódico "Patria Roja"). Esto ocurrió en 1968.

 

g) Partido Comunista Peruano "Sendero Luminoso". Partido que dogmatizó los aportes marxistas – leninistas del pensamiento de Mao tse – tung y la propia experiencia de la revolución china. La visión de la realidad peruana de los 70 seguía siendo, para el PCP –"SL", igual a la analizada por José Carlos Mariátegui. Sus fundamentos no estaban en la realidad sino en las extensas citas de Mao. Fue tanto su dogmatismo que inventaron el Marxismo-Leninismo–Maoísmo, para luego agregarle "pensamiento Gonzalo" (nombre de combate de Abimael Guzmán Reinoso). Otra de sus expresiones de dogmatismo fue su concepción metafísica de la violencia, no como una de las formas de lucha revolucionaria, sino como la única, hasta convertir a la violencia en una categoría absoluta. Su campesinismo es otra de sus características, concordante con la semifeudalidad que siguen viendo en el Perú actual. Las consecuencias de su práctica están a la vista: violentísimo militarista y terrorismo puro, por tanto, abandono de la lucha política de masas y de alianzas. Esta desviación "izquierdista" les llevo a plantear, en la "Entrevista del Siglo", la militarización no sólo del partido sino de la sociedad futura.

 

h) Partido Comunista del Perú "Patria Roja" (PC del P "PR"). Fundado en las mismas circunstancias del PCP-"SL", esta organización asumió los planteamientos centrales de Mariátegui: la lucha por la culminación de las tareas democráticas y nacionales y la marcha ininterrumpida al socialismo, como un solo proceso de continuidad; el papel dirigente de la clase obrera en todo el proceso de la revolución; la necesidad del frente único revolucionario y las formas de lucha revolucionarias; la dictadura del proletariado en la construcción del socialismo y el tránsito al comunismo; y la necesidad de construir la alianza obrero – campesina bajo hegemonía de la clase obrera. El PC del P-"PR" se preocupó por asimilar la teoría de la guerra revolucionaria del campo a la ciudad de Mao tse – tung. Ha promovido la creación de la democracia directa de masas en sus formas de Frentes de Defensa, Asambleas Populares y la Autodefensa de Masas como pre –figuraciones del poder popular a conquistar. Sin embargo, el PC del P-"PR" no estuvo liberado de desviaciones y prácticas seguidistas, sectarias y dogmáticas, así como tendencias derechistas, lo que han producido luchas internas en determinados momentos. A diferencia de la demás fuerzas de la izquierda peruana, el PC del P "PR", no ha dudado en mantener su carácter marxista-leninista en las circunstancias más difíciles para el movimiento comunista internacional y cuando la mayoría, en realidad todas, de las demás fuerzas de izquierda, cambiaron su identidad política, renegaron de su ideología y se inclinaron ante la ideología neoliberal imperante.

 

i) Vanguardia Revolucionaria (VR). Fue una organización fundada en 1964 por un grupo de izquierdistas no marxistas-leninistas. Su programa configura un reformismo radical con mucha incidencia en las organizaciones campesinas, sin dejar de lado a los trabajadores asalariados. Más que un partido, VR ha sido un frente revolucionario de diversas tendencias ideológicas, con la hegemonía de un sector reformista radical. Muchos de sus principales militantes han profesado el catolicismo de la Teología de la Liberación con posturas anticomunistas. De su seno han salido: Vanguardia Revolucionaria Política Militar (VR –PM) en 1971, Partido Comunista Revolucionario (PCR) en 1974 y Vanguardia Revolucionaria Proletario Comunista (VR –PC) en 1977. VR se autodisolvió al fundarse, en la década de los 80, el Partido Unificado Mariateguista, buscando desarrollar el legado de José Carlos Mariátegui pero sin asumir los planteamientos centrales del marxismo, especialmente la hegemonía y la dictadura del proletariado. En el momento actual (2002), los mismos dirigentes pumistas (hoy ex-pumistas) han fundado el Partido Democrático Descentralista (PDD), pero con una ideología abiertamente reformista liberal.

 

j) La Izquierda Unida (IU). fundada por el conjunto de partidos y movimientos de izquierda en 1980, bajo la presidencia del Dr. Alfonso Barrantes Lingán. Su lema decía "Justicia, Paz y Vida" y su única actividad fue la lucha electoral. En el proceso de su I Congreso (1987) se generaron serias contradicciones programáticas que derivaron en división y posterior autodestrucción, hasta llegar a las elecciones del año 90 con dos candidaturas y en 1995, con una candidatura apoyada por sólo tres fuerzas que quedaban. Ya no existe.

 

k) La Unidad Democrática Popular ( UDP). fundada a principios de los 80 con postulados reformistas radicales como programa y el anarquismo como ideología. Era la conjunción de tendencias anarquistas. Sus principales militantes y dirigentes convergieron en el MRTA. Ya no existe.

 

l) El MRTA (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru), cuya aparición en 1986 se realizó como movimiento guerrillero. Su programa fue de reformas y su forma de lucha fundamental la guerra de guerrillas. Este reformismo armado combinó la lucha política de masas con la lucha armada, aunque no lo logró aglutinar ni comprometer a importantes sectores populares, salvo en San Martín y Ucayali a través de la lucha popular en los frentes de defensa. Su militancia y cuadros fundamentales procedían del trotzkismo (Serpa Cartolini), del catolicismo de la Teología de la Liberación, del MIR IV Etapa, del APRA y de otros pequeños movimientos como Pueblo en Marcha. Su lucha armada tuvo como último episodio importante el asalto y posterior sangriento develamiento de la casa del embajador del Japón el 17 de diciembre de 1996 y el 23 de abril de 1997, respectivamente. El MRTA existe todavía.

 

m) En 1995 se fundó el Movimiento Nueva Izquierda, bajo el impulso del PC del Perú "Patria Roja" y algunos sectores de izquierda, como un proyecto de recuperar la unidad de la izquierda peruana, sin descartar la participación electoral. En este año 2002, con el mismo objetivo, se ha constituido la Coordinadora de Izquierda. En ambos casos es aún prematuro avizorar su futuro.


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