7 AÑOS DE INDIFERENCIA AL CLAMOR MAGISTERIAL

domingo, 22 de diciembre de 2019

José Ramos Bosmediano: a siete años de su desaparición física

Visitando al gran MAESTRO Pepe Ramos... Siete años de su desaparición física y vivo por siempre en nuestros corazones... PEPE VIVE!!  
Noryta Chacón Reátegui.
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24 DE DICIEMBRE: VII ANIVERSARIO DE LA AUSENCIA FÍSICA DEL MAESTRO JOSÉ RAMOS BOSMEDIANO

José Dámaso Ramos Bosmediano nació el 29 de julio de 1942 en el pueblito de Pobre Alegre, en la margen derecha del gran río Ucayali, considerado hoy el Amazonas que se extiende hasta el Atlántico, en el distrito de Sara Yacu, Provincia de Ucayali, en el otrora Departamento de Loreto, hoy Región Loreto, cuando le pertenecía también la hoy Región Ucayali. 

Fallece en Lima, el 24 de diciembre del 2012 .

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lunes, 13 de mayo de 2019

Susana Villarán: ¿izquierda o socialdemocracia?




septiembre 25, 2010  COLUMNISTASNOTICIAS

Por: José Ramos Bosmediano, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá)

Al aproximarnos al 3 de octubre, día de las elecciones regionales y municipales del 2010 en el Perú, la disputa por el gobierno municipal-regional de la provincia de Lima se ha convertido en el centro del debate público por la polarización entre dos candidatas: Lourdes Flores Nano, de la derecha neoliberal neta, por un lado, y Susana Villarán, de una línea de socialdemocracia  que encarna el ideal del neoliberalismo "con rostro humano", de la vertiente del catolicismo de la Teología de la Liberación.  Lourdes Flores, para engañar a los desprevenidos, debió de desmarcarse de un procesado por narcotráfico al cual sirvió de asesora jurídica, y del más sucio sector de la política peruana, el fujimontesinismo que tenía como candidato al impresentable Alex Koury. Por su parte, Susana Villarán, para dar "fuerza social" a su candidatura (su partido se llama, precisamente, Fuerza Social), no tuvo más que buscar y aceptar el apoyo de fuerzas de izquierda y sectores progresistas, incluyendo en su lista a representantes del P. C. del P. "Patria Roja" (MNI) y del PNP de Ollanta Humala, principalmente.

La candidatura de Lourdes Flores se inició con un apoyo mayoritario, muy cerca a la del defenestrado Alex Koury, tachado por las argucias usadas para demostrar una residencia que, en realidad, no tenía ni podía tener.  Mientras que Susana Villarán empezó su campaña con un minoritario apoyo de 4%, en el grupo de los "sin esperanza".  Los perdedores fujimontesinistas que se quedaron sin su candidato Koury, inmediatamente, desde la "gran prensa" limeña,  desataron una campaña de desprestigio contra ella, casi con los mismos improperios usados en la campaña del 2006 contra Ollanta Humala.  En menos de un mes, la candidatura de la Villarán se puso por encima de la de Lourdes Flores, la que finalmente sólo viene siendo apoyada por su partido, el PPC y por quienes, desde el fujimontesinismo, actúan cegados por su posición anticomunista, que les lleva a no distinguir, incluso, la verdadera representación de clase de Susana Villarán. Jaime de Althaus de El Comercio de Lima y Aldo Mariátegui de Correo de Lima, los más sobresalientes defensores de lo más podrido del neoliberalismo en el Perú actual, encabezan la contraproducente campaña contra Susana Villarán.  Otro sector neoliberal de los medios, más perspicaz e inteligente, se dio cuenta que, con Susana Villarán en la Alcaldía de Lima, no quedaba una posible candidatura sólida de "izquierda" para las presidenciales del 2011, pues Ollanta Humala, pese a sus reacomodos derechistas, tiene serias debilidades para recuperar la fuerza que tenía y vencer a la derecha neoliberal.   ¿Para qué serviría Lourdes Flores en esa perspectiva?

La campaña contra la izquierda, la cuestión de fondo

Tanto los recalcitrantes fujimontesinistas como los neoliberales que han abandonado a Lourdes Flores y "apoyan" a la Villarán tienen un punto de unión, una identidad ideológica: su posición antizquierdista, antisocialista.  Tienen la pretensión de definir cuál es la izquierda que les gusta, no obstante afirmar que izquierda y derecha son categorías que no existen, como tampoco, para ellos, existe la lucha de clases.   Se consideran los dueños de la democracia y hasta del socialismo, sin ser socialistas y agitando  una democracia que no practican.  Sólo les falta fundar un partido de izquierda que tenga como lema: ¡viva el capitalismo!

Los Bayly y los Álvarez Ródrich, y ni qué decir de los Aldo Mariátegui y los Jaime de Althaus, califican de "izquierda extrema" a quienes son los socialistas marxistas, cuya presencia pretenden anular  porque plantean la necesidad de cambiar el sistema capitalista por la alternativa socialista.  Desde su posición de clase tienen toda la razón de meter miedo a la población, pues con ese tufillo de supuestos defensores del país y de sus recursos naturales, coinciden, en el fondo, con el discurso pacato de Lourdes Flores anunciando el "retroceso" económico y social que significaría el triunfo de Susana Villarán acompañada de los "rojos".  Para ellos, el capitalismo significa el mejor sistema para seguir manteniendo sus privilegios de profesionales al servicio de los capitalistas y del modelo neoliberal que les garantiza arrancar buena parte de los excedentes generados por la sobrexplotación de los trabajadores de la producción y los servicios, cuyos ingresos son inferiores a los de la alta burocracia estatal y privada.

Les atemoriza la tendencia creciente de rechazo al sistema capitalista neoliberal y al papel que los izquierdistas organizados,  desde los sindicatos de trabajadores, desde las organizaciones populares, desde los partidos de izquierda y desde las capas de intelectuales progresistas pueden cumplir para orientar y dinamizar la lucha de los oprimidos.  Tal es la razón por la cual pretenden una Susana Villarán libre de "extremistas", pues saben que ella y su partido no constituyen ningún peligro para el orden existente.  La socialdemocracia que profesa y practica es la política del "justo medio" para impedir que los de abajo resquebrajen el dominio del gran capital.  Mucho mejor, como ocurre con la tendencia socialdemócrata actual, cuando no existe una base de trabajadores organizados y combativos que presionen por sus derechos y por los derechos sociales en general, como ocurrió con la socialdemocracia europea a partir de la primera guerra mundial (1914 – 1918), que obligó a los capitalistas hacer concesiones importantes hasta derivar en el denominado "Estado del Bienestar".  En este caso, los comunistas cumplieron un rol de vanguardia en aquellas luchas del siglo XX.

No faltan intelectuales socialdemócratas que, expresando sus rotundas discrepancias con los izquierdistas marxistas, defienden, sin embargo, el derecho de estos a participar en la lucha política electoral, como lo vienen haciendo desde 1980.  Califican a los izquierdistas marxistas como depositarios de un sistema "fracasado", lo que supone que el capitalismo y su democracia burguesa, con el visto bueno de Giovani Sartori, Bobbio y otros,  es la única alternativa para nuestro país.

Perspectivas…

Con todas las limitaciones de la socialdemocracia que representa Fuerza Social y su candidata Susana Villarán, su triunfo significará una importante derrota política para la derecha neoliberal y sus soportes partidarios: PPC, APRA, fujimontesinismo,  Solidaridad Nacional, Somos Perú y otras agrupaciones menores. También significará una recuperación inicial de la tendencia de las masas hacia la izquierda y el cambio, frente al fracaso de las políticas neoliberales que desde los 90 del siglo XX se vienen aplicando en el Perú.

El gobierno municipal y regional de la provincia de Lima por Fuerza Social podrá demostrar una diferencia sustancial con las administraciones neoliberales anteriores, principalmente con la que concluye con Castañeda Lossio, en lo social, en lo moral y en lo técnico. No proceder de manera diferenciada significaría una nueva frustración para aquellos sectores que están buscando una nueva alternativa para los problemas del Perú.

El nuevo gobierno municipal podría significar un nuevo rumbo para la organización de la población, democrática y activa, en la búsqueda de soluciones a los problemas de la gran Lima: seguridad pública, transporte, acondicionamiento del territorio, saneamiento ambiental, cultura y recreación, lucha contra la corrupción; pero también la salud y la educación pública, cuyas estructuras son actualmente un caos por el abandono de lo público y el crecimiento de lo privado.  Con respecto a la educación, no es auspiciosa la presencia, en el equipo de Susana Villarán, de personas que han colaborado abiertamente en la implementación de la reforma educativa neoliberal, cuyas consecuencias estamos enfrentando hoy.

A partir de un posible triunfo de Fuerza Social este 3 de octubre,  nuevas  condiciones podrían abrirse  para perfilar un nuevo movimiento de izquierda, popular por su composición y su contenido programático.  Se pondrá a prueba, entonces, la capacidad de los dirigentes para promover la más amplia unidad en torno a un programa de reformas profundas en lo económico, político, social, cultural y educativo.


https://diariolaregion.com/web/susana-villaran-%C2%BFizquierda-o-socialdemocracia/

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martes, 18 de diciembre de 2018

HOMENAJE A JOSÉ RAMOS BOSMEDIANO: 6° aniversario de su desaparición física, un 24 de diciembre 2012

HOMENAJE A JOSÉ RAMOS BOSMEDIANO*


Al conmemorarse el Sexto Aniversario del fallecimiento del ilustre dirigente magisterial, representante de La Libertad, dos ve
ces Secretario General del glorioso SUTEP; honrando su memoria, iniciamos la divulgación de un conjunto de artículos, que resaltan su laboral, intelectual, pedagógica, política y social del gran Pepe Ramos. 


"José Ramos Bosmediano, como lo he sostenido en el vespertino Satélite (Trujillo), es uno de los pensadores de la educación más importantes que ha tenido el Perú en los últimos 50 años, en base a sus más de 40 años dedicados a la praxis y reflexión de la educación." (Alberto Moya obeso).


UNT: DISTINCIÓN PÓSTUMA A JOSÉ RAMOS BOSMEDIANO


La cultura de reconocimiento a quienes se forman o formaron en su alma máter es una línea que la Universidad Nacional de Trujillo viene impulsándolo a través de sus Facultades. Jorge Díaz Herrera, Eduardo González Viaña y Teodoro Rivero Ayllón, literatos de dimensión nacional e internacional, fueron distinguidos con el Grado de Doctor Honoris Causa a propuesta de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación. Siguiendo esta línea, dio un Reconocimiento Póstumo a José Ramos Bosmediano, pensador de la educación, dos veces Secretario General Nacional del SUTEP y luchador social. En mi calidad de Decano de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación expuse en nuestro histórico Paraninfo parte de la vida y obra del homenajeado, centrándome en el pensador de la educación, que resumo ahora. 
José Ramos Bosmediano fue alumno de la Universidad Nacional de Trujillo. Estudió en la Facultad de Letras y Educación, llamada por esos tiempos, transitoriamente, Programa de Ciencias de la Educación. Se tituló de Profesor de Filosofía y Ciencias Sociales en 1971, año en que se gradúa también como Bachiller en Educación, sustentando la tesis "Fundamentos de la Pedagogía de Paulo Freire". Dos hechos relacionados con la sustentación de su tesis revelan ya al destacado pensador de la educación: a) de los 144 integrantes de su promoción sólo él decidió obtener el grado de Bachiller (en esos años no era automático como hoy, tenía necesariamente que presentarse una tesis) y b) el corazón de su tesis es la crítica a la que somete a uno de los gigantes de la educación del planeta por ese entonces, Paulo Freire, fundador de una corriente educativa con vigencia hasta hoy. En ambos casos, un atrevimiento intelectual, en el mejor sentido de la palabra, que muy pocos están dispuestos a realizar en el país. Y un ejemplo a seguir, difícil, pero necesario en las ciencias y humanidades, cualquiera sea la disciplina que cultivemos. Los pensadores se han forjado así, confrontándose con sus predecesores y/o contemporáneos más destacados intelectualmente No sólo caminando sobre los hombros de gigantes de la ciencia o de las humanidades (como Freire), sino también debatiendo con ellos. Para debatir, sin embargo, es condición necesaria estar armado teóricamente de las ciencias que se corresponden con el objeto de estudio motivo de la crítica. Y Ramos Bosmediano lo estaba. 


En su tesis, como todo pensador que se valora, hizo de la crítica su método de análisis central, siguiendo la línea de la filosofía y las ciencias sociales en las que se especializaba, pero sobre todo la de Carlos Marx, cuyo libro fundamental , "El Capital", se orientaba en esta dirección, tanto que lo subtítulo "Crítica a la Economía Política". Y que cruza el Materialismo Histórico y Dialéctico, las concepciones generales con las cuales piensa la educación José Ramos Bosmediano. Confrontó a Paulo Freire cuando la teoría educativa de éste se abría paso en América Latina y el conjunto del planeta; y en nuestro país, desde el Estado, se había convertido en uno de los ejes pedagógicos vertebrales de la Reforma Educativa que se impulsó bajo el gobierno que presidió el general Juan Velasco Alvarado, a mi parecer, la más importante en toda la historia del Perú.

Su capacidad crítica aparece con nitidez en su tesis de Bachiller en Educación y será un instrumento intelectual que formará parte de él hasta el término de su vida (diciembre 2012). Recurriendo a ella señala las debilidades del criticado, pero también los importantes aportes de Paulo Freire al desarrollo de la educación. Y sobre todo, lo lleva a plantear alternativas postulando una teoría educativa, la Pedagogía de la Convergencia. Muy brevemente, esta Pedagogía plantea: a) la necesidad de una educación transformadora del sistema social imperante, sustentada en una visión histórico crítica de la sociedad, b) la integración en su seno de "las conclusiones más avanzadas de las ciencias sociales , y también los resultados positivos de la tecnología contemporánea"(p. 82 de la tesis) , c)canalizar la educación hacia la solución de la dicotomía existente entre educación técnica y educación humanística y d) transformar la educación como parte de la revolución social que el Perú necesita ("la educación no puede esperar el salto revolucionario para entonces transformarse"(p.19 de la tesis). 
Aparte de la crítica, es relevante señalar que para elaborar su tesis, José Ramos recurrió a gran parte de la bibliografía más importante de la época (o que se consultaba) en Pedagogía, Filosofía, Sociología y Antropología. Por allí circulan citas y libros de Freire, del Ministerio de Educación (Perú), Mantovani, Fernando de Azevedo, Aníbal Ponce, Francisco Larroyo, Lorenzo Luzuriaga, Ricardo Nassif, Alvaro Mendoza Diez (UNT), Herbert Marcuse, Wright Mills, Thetonio Dos Santos, Ernest Zierer (UNT), Herskovits, Iván Illich, Carlos Delgado,Althusserr, Mario Bunge, Engels, Marx, Haya de la Torre, From, Mauro Herrera Calderón(UNT), Piaget, Mariátegui, Oswaldo Sunkel y me quedo corto, pues son más de 100 los libros que forman el colchón bibliográfico que le sirve de sustento para dar nacimiento a su tesis. Esto expresa su sólida formación como pensador de la educación.


Podríamos seguir argumentando por qué considero que José Ramos Bosmediano, como lo he sostenido en el vespertino Satélite (Trujillo), es uno de los pensadores de la educación más importantes que ha tenido el Perú en los últimos 50 años, en base a sus más de 40 años dedicados a la praxis y reflexión de la educación. Sólo dos hechos más que confirman esta apreciación mía: 


a) En los años siguientes a su tesis escribirá muchos e importantes ensayos, algunos publicados en físico (folletos), otros por la red, esperando su conversión en libros y 
b) es incorporado a la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), catapultándose al plano internacional como pensador de la educación.

(*Alberto Moya Obeso, Decano de la Facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación de la UNT/ www.nicalconicopia.com).



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Maestra mexicana, integrante de la Red SEPA visita tumba de José Ramos Bosmediano, ex Secretario General del SUTEP

Con la maestra mexicana Maria Ramos, miembro de la Red Sepa, organización internacional que lucha por el derecho a la educación pública, visitando la tumba del maestro José Dámaso Ramos Bosmediano, quien formó parte de los fundadores de la Red Sepa. 

Nuestro agradecimiento a la maestra Maria Ramos por ésta visita, en medio del cumplimiento de las tareas por las que arribó a nuestro país. Su presencia nos muestra que la lucha por el derecho a la educación es también una lucha internacional.  

José Carlos Ramos Geldres 
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lunes, 6 de agosto de 2018

29 de julio: 76 aniversario del nacimiento del gran maestro José Ramos Bosmediano

"Callado, comulga en el silencio con los amigos de verdad, que sufren en silencio esa pérdida abismal" Litman Torres Rodríguez-Iquitos.

76 años del natalicio del gran maestro José Ramos Bosmediano. ¡Gloria eterna!



http://joseramossutep.blogspot.com/
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martes, 5 de junio de 2018

05 de junio 2009 TLC con sangre y demagogia



Perú: TLC con sangre y demagogia.

José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en América, ex Secretario General del SUTEP.

Mi homenaje a los indígena amazónicos y otros ciudadanos caídos en las matanzas de Bagua y Condorcanqui, mi admiración por su lucha en defensa de la dignidad de los pueblos que no se rinden ante el opresor.

Dos meses, desde el 9 de abril, la sacrificada, heroica y legítimamente sustentada huelga indefinida de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana. Ya no son los caucheros de fines del siglo XIX y primeras dos décadas del siglo XX los que pretenden arrinconar hoy a los ancestrales habitantes de los territorios amazónicos y a los demás pobladores de esta inmensa región peruana que ocupa más del 60% del territorio nacional. Se encuentran ahora los nuevos "promotores de la inversión, del progreso y del desarrollo", a decir del actual gobernante que, con soberbia de blanco mandón, denomina "incapaces" y "perros del hortelano" a nuestros pueblos originarios y a los campesinos que también habitan esta extensa naturaleza: las grandes empresas petroleras y los futuros empresarios del etanol. Las estadísticas de concesiones para la explotación de petróleo y gas en toda la Amazonía nos señalan que en territorio amazónico peruano llegan al 60%, muy superior al extenso Brasil.

La justa causa versus la demagogia y el autoritarismo burgués.

El desenlace del enfrentamiento no ha concluido. Los gobernantes demuestran, minuto tras minuto, que la razón de los vencedores de la conquista de hace más de 500 años sigue siendo el síndrome colonial que los acosa. Hablan y actúan como epígonos del santificador del genocidio que significó la conquista, Sepúlveda. No aceptan su responsabilidad política y, hasta cierto punto, su lógica de gobernantes a distancia de las transnacionales que les encarga sus intereses, es explicable. Los culpables son los que reclaman derechos. El dirigente Alberto Pizango ordenó a policías usar la brutal balacera que fue respondida por los indígenas. Pizango merece cadena perpetua, según los lacayos de turno. Ni contra Montesinos y Fujimori se pronunciaron con semejante lenguaje de amenazas e improperios, según ellos, para "no politizar el proceso ni interferir con la justicia". Su lógica se ha puesto hoy al revés, pues se trata de "salvajes", "primitivos", etc., etc.

Para entender quién tiene la verdad y quién ha provocado el baño de sangre que hoy consterna a los peruanos y a no pocos habitantes de la tierra, hay que recurrir a la memoria más elemental sobre lo que viene ocurriendo en los años de este nuevo siglo en el Perú acerca de este acontecimiento.

Entre el 2001 y el 2006 gobernó un economista formado en la neoliberal Harvard (USA), Alejandro Toledo, cuya bandera principal en los cinco años de su gobierno fue "TLC sí o sí", promovido y aprobado sin discusión ni consulta, pues "era la garantía" para el futuro progreso del Perú. Con el cinismo que ha caracterizado a casi la totalidad de nuestros gobernantes, el señor Toledo ha dicho en Canadá, mientras la Universidad de Winnipeg le otorgaba un doctorado Honoris Causa el 4 / 6 / 2009, que no se debe privatizar la Amazonía "sin consultar a las poblaciones aborígenes". Hoy habla como pretendiente de un nuevo mandato presidencial a partir del 2011. ¿No funge como el "padre" del malhadado TLC con Estados Unidos? ("yo he dejado la mesa servida", suele decir).

Cuando la campaña electoral para las elecciones del 2006, tanto el candidato nacionalista Ollanta Humala como el candidato aprista Alan García Pérez competían en su posición contra el TLC. García Pérez solía decir en sus discursos que no firmaría el TLC con Estados Unidos. Se autodefinía "antimperialista", como siempre lo había hecho para las galerías. Sólo pudo ganar la Presidencia frente al nacionalista con todos los votos de la oligarquía neoliberal, que olió bien su tufillo neoliberal de segunda generación, como las reformas neoliberales que hoy desarrolla en alianza con el fujimorismo y demás parlamentarios que representan los intereses empresariales.
Más tardó en juramentar en el cargo que en firmar el TLC promovido por su antecesor Toledo.
Para los fines de vender las "tierras eriazas" y "ociosas" de costa, sierra y selva (Amazonía peruana), escribió un alegato lleno de sofismas, con el título de El síndrome del perro del hortelano, dos largos artículos en un diario que históricamente ha sido siempre el vocero más "ilustrado" e influyente de la oligarquía peruana de toda la etapa republicana que viene desde 1821: El Comercio de Lima. Su tesis principal: quienes se oponen a la venta de las tierras son enemigos del progreso del país, adicionando adjetivos insultantes a los críticos de la engañosa alternativa de la apertura comercial en la línea de la Organización Mundial del Comercio. Hay que vender las tierras a quienes tienen la capacidad de explotar sus recursos. ¿Y quiénes son estos los futuros dueños? Casi en su totalidad, extranjeros. No se requiere haber estudiado en Harvard o en la Sorbona para entrever hacia dónde se nos quiere llevar con los decretos privatizadores.

Inmediatamente, a principios del 2008, usando las facultades extraordinarias que le diera el Parlamento de mayoría aprista-fujimorista más los alfiles que votan con ella, promulgó más de 100 decretos legislativos, entre los cuales están los signados con los números 994, 995, 1015, 1020, 1060, 1064, 1080, 1081, 1083, 1089 y 1090. Las facultades extraordinarias fueron acordadas para que el Ejecutivo legislara sobre la modernización del Estado y su administración, lo que en lenguaje neoliberal significa simplemente privatización.

Entre enero y marzo del 2008, tanto los pueblos indígenas como las organizaciones populares de las regiones de Loreto, Ucayali, San Martín, Amazonas y Madre de Dios, regiones íntegramente amazónicas, además de algunos parlamentarios e intelectuales progresistas y fuerzas políticas de izquierda, se pronunciaron por la inconveniencia de los decretos que ordenaban la venta las tierras del Perú, en especial de la Amazonía peruana.

Significativa fue la lucha del Frente Patriótico de Loreto, organización popular que agrupa a las organizaciones sindicales, estudiantiles, magisteriales, campesinas, de barrios, comerciantes de mercados y fuerzas políticas, que convocó a una Consulta Popular realizada el 24 de febrero del 2008, con un resultado de más del 80% contra los decretos y la venta de las tierras amazónicas. Para el gobierno este pronunciamiento democrático no tuvo ningún valor, ni siquiera como una advertencia para el futuro, posición similar al referéndum realizado por los campesinos del Alto Piura contra la presencia de la minera Majaz.

Como el gobierno persistía con sus decretos, la organización indígena AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), presidida por el indígena Alberto Pizango, realizó una huelga que fue suspendida porque el Parlamento se comprometió a revisar y, eventualmente, a derogar los mencionados decretos. Desde agosto del 2008 hasta abril del 2009 los indígenas estuvieron esperando que se cumpliera lo pactado, pero ni el Ejecutivo, ni el Parlamento, ni la Defensoría del Pueblo, mucho menos el Tribunal Constitucional, se interesaron por dar una salida adecuada al problema.

Así llegó el 9 de abril del 2009: el inicio de una nueva huelga indefinida de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana, con mayor convicción y más convencimiento de que estaban siendo burlados, con mayores acciones de lucha como el bloqueo de carreteras, tomas de puentes y de estaciones del oleoducto del petróleo.

Tanto el Primer Ministro como el Parlamento empezaron aparentemente a dialogar con los dirigentes indígenas, pero el uno y el otro negaba tener atribuciones legales para derogar o revisar los decretos, haciendo ir y venir a los dirigentes sin ningún resultado, maniobra política que en el Perú se denomina "mecer" (ir y venir como el vaivén de una hamaca), decir A cuando en realidad se piensa B. Esto exacerbó más el enfrentamiento hasta el punto que los indígenas empezaron a impedir que los camiones con combustible y víveres lleguen a las ciudades. La estrategia que estaba aplicando el gobierno –que sigue aún—es la de prolongar el conflicto hasta desgastar y cansar a los indígenas.

En este punto, el gobierno empezó a demostrar que los decretos son imprescindibles para seguir administrando el Estado, es decir, para cumplir con el TLC, ya que la privatización de la Amazonía es parte de la apertura del mercado que propugna la OMC, aun cuando no se indique con nombre propio.

Su intransigencia le llevó al Presidente García a ordenar el desbloqueo de la carretera Fernando Belaúnde Terry en el lugar denominado Curva del Diablo el pasado 5 de junio. Pero desde el 5 de mayo, la Marina de Guerra, con sus buques, atacó a los indígenas en el río Napo, bloqueado por estos para impedir el paso de los barcos de la Petrolera de nacionalidad francesa, PERENCO. La Marina de Guerra rompió el bloqueo, hundió las pequeñas embarcaciones (canoas) de los indígenas y facilitó el ingreso de la petrolera transnacional. Era el inicio de la represión brutal, cueste lo que costare, para servir a los grandes inversionistas.

El día 5 de junio, tropa policial de élite, con el apoyo del Ejército, ocupó las colinas que rodeaban la Curva del Diablo, mientras helicópteros derramaban balas desde el aire, produciendo las primeras muertes de indígenas y otros civiles que los apoyaban en esta lucha. Ante este ataque, los indígenas respondieron también con sus escopetas y mataron a policías, secuestrando a dos decenas de ellos. La matanza se produjo tanto en la Curva del Diablo como en otros lugares no identificados. La mayor parte de los policías secuestrados fueron asesinados por los indígenas ante la presencia de tropas del Ejército para rescatarlos y cuando se enterraron que sus hermanos estaban siendo asesinados, según el testimonio de uno de los policías secuestrados que, herido, logró ser rescatado por una patrulla del Ejército.

Es indudable que hay más civiles muertos que policías (un recuento preliminar hasta el día 8 de junio nos dar el resultado de 24 policías muertos y más de cincuenta civiles, entre indígenas y "mestizos", más un grupo importante de desaparecidos, lo que daría un número de más de 150 indígenas asesinados) Es evidente también que fueron las fuerzas represivas las que iniciaron el ataque con bala. No se ha visto ningún indicio de haber utilizado, como medio de disuasión, gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Más bien hay indicios de cadáveres envueltos en costales tirados al río Marañón, cadáveres quemados así como la prohibición de retirar los cadáveres de numerosos indígenas asesinados. Todos estos hechos son negados por el gobierno, pero así como ocurrió con los crímenes de la Cantuta y Barrios Altos, negados también por el gobierno de Alberto Fujimori, se logrará saber con las investigaciones que deben realizarse. No debemos olvidar que la política de ocultar crímenes fue uno de los hechos más bochornosos del primer gobierno de Alan García, cuando éste ordenó intervenir en uno de los penales donde estaban recluidos los acusados de "terrorismo", en 1988.

La demagogia y el cinismo pretende limpiar la sangre de las manos.

El comportamiento del gobierno revela que su decisión es de no dar paso a ningún arreglo pacífico, pese a que hasta los obispos católicos se han pronunciado en defensa de este tipo de arreglo, otorgando la razón a los indígenas. Inclusive hay periodistas de opinión que no están de acuerdo con los indígenas pero exigen al gobierno una apertura de diálogo. El gobierno, más bien, ha procedido a ordenar la captura de Alberto Pizango, a quien culpa de los asesinatos, cuando este dirigente ha estado todo este tiempo en Lima, hasta el mismo viernes 5 de este mes. La Ministra del Interior ha llegado a comparar el caso de Fujimori con el de Alberto Pizango, contra quien también, según ella, se puede proceder con el postulado penal de la autoría mediata por "ejercer poder" sobre los indígenas.

El Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Javier Villa Stein, denunció que el Poder Ejecutivo presionó a la jueza para ordenar la captura de Pizango. Esta patraña judicial es muy común en el Perú. Quien escribe este texto, fue denunciado como autor de supuestos desmanes contra la propiedad pública y privada durante la huelga magisterial de 1991. Los dirigentes magisteriales de la provincia de Datem del Marañón, que dirigían la lucha de ese pueblo exigiendo que se le reconozca como Provincia, fueron procesados penalmente por el asesinato de un joven manifestante, abaleado por la policía desde un helicóptero. El propio Mario Vargas Llosa, como comisionado para una investigación por el asesinato masivo de un grupo de periodistas en la comunidad de Uchuraccay, en Ayacucho, en los años 80, concluyó con la "brillante" tesis de que no había sido el Ejercito sino los comuneros que, "por su ignorancia", habían confundido a los periodistas con senderistas y las cámaras fotográficas con fusiles o ametralladoras. La tesis de la "ignorancia", aplicada a las nacionalidades andino-amazónicas, sirve para encubrir crímenes y lavar las manos manchadas de sangre de ciertos gobernantes.

Cuando escuchamos y vemos los rostros de los principales gobernantes apristas, no podemos menos que horrorizarnos frente a sus evidentes expresiones de odio, racismo y discriminación ante los indígenas. Nos referimos al propio Presidente de la República y sus peroratas llenas de sofismas; al Presidente del Parlamento, Javier Velásquez Quesquén, cuya ignorancia se ve de inmediato cuando quiere hablar de algo importante; al vocero parlamentario del gobierno, Aurelio Pastor, una persona que tiene problemas para razonar desde el punto de vista de lo legal; a la Ministra de Justicia, Rosario Fernández, de clara orientación fundamentalista que denota su afinidad con el OPUSDEI; la Ministra el Interior, Mercedes Cabanillas Bustamnate, que con su rostro compungido lanza insultos contra los indígenas "asesinos"; y el Primer Ministro, ex izquierdista Yehude Simon Munaro, alineado con los inversionistas transnacionales y urgido de popularidad para tentar la Presidencia de la República el 2011, sirviendo de instrumento de las estrategia del "cansancio" para derrotar a los indígenas.

Para los gobernantes mencionados, los héroes de la democracia y de la patria son los policías muertos en los enfrentamientos con los indígenas, los que no provocaron, los que buscaron el "diálogo", como si ellos serían los políticos para dialogar con los dirigentes en lucha; en fin, los policías son los únicos que merecen un entierro con todos los honores. En cambio, los indígenas muertos no son mencionados ni como muertos porque son los "subversivos", los "terroristas", los que "han preparado un complot contra el Perú" con apoyo extranjero, los que son, como dice Galeano, los nadies por que no tienen nada; por tanto, son los que no merecen ni siquiera ser enterrados por sus familiares. El odio de clase expresado en racismo y discriminación.

¿Qué hacer? .
¿Qué podemos esperar hacia adelante? No es fácil prever. Pero hay algunos elementos que se pueden mencionar:
Primero, un movimiento indígena que no ha bajado la lucha, frente a un gobierno que está dispuesto a no ceder, salvo que se dé una presión muy fuerte tanto interna como desde los organismos internacionales de derechos humanos, que permita derrotar la campaña de encubrimiento que está desarrollando el gobierno. Hay más de 50 mil indígenas en el movimiento activo.

Segundo, el gobierno sigue enviando tropas a las zonas convulsionadas para "liberar" carreteras tomadas, lo que puede derivar en nuevos enfrentamientos sangrientos, mientras que, a nivel político, ha ideado una táctica de encubrimiento a través de una "comisión de diálogo" con "personas de prestigio", como acaban de anunciar dos ministras de Estado. Esta propuesta, de prosperar, no servirá más que para evadir sus responsabilidades políticas.

Tercero, las organizaciones que apoyan el movimiento indígena han programado acciones de lucha: movilizaciones y paros regionales de uno o dos días. Hay una profusa circulación cibernética de correos, blogs y otros artefactos virtuales desenmascarando al gobierno. Éste se está quedando solo, apoyado en las armas y por sus aliados fujimoristas y afines.

Cuarto, la Defensoría del Pueblo ha propuesto la apertura de un nuevo diálogo con los nuevos dirigentes indígenas que están sustituyendo a Pizango, en vista de que éste se encuentra refugiado en la Embajada de Nicaragua en Lima. El gobierno insulta a Pizango de "cobarde" porque no acepta la orden de captura, pero no califica así a tres ex ministros de Sánchez de Lozada procesados en su país por la matanza de ciudadanos bolivianos y hoy con asilo político otorgado por el gobierno peruano.

De mantener el gobierno aprista la estrategia del enfrentamiento armado, puede derrotar a un movimiento indígena poco integrado al movimiento obrero y popular del Perú que no tiene, por lo demás, mucha fuerza para grandes acciones como las que requiere la defensa de la Amazonía, lo que no significa que una eventual derrota significaría la culminación de la resistencia indígena con una futura alianza popular más sólida y de mayor alcance político.

La lucha contra el neoliberalismo tiene, en el movimiento indígena actual del Perú, una confrontación importante, aun cuando no haya sido concebida como tal. Pero el futuro de este movimiento indígena ya no puede ser pensado, ni debió serlo a lo largo de la vida republicana, autosuficiente y al margen de la lucha política del Perú actual. Requiere integrarse a la lucha general por un nuevo país, a la lucha por el socialismo.

Para hacer frente a la ofensiva represiva del gobierno y toda su perversa campaña que busca desprestigiar al movimiento indígena y a quienes lo apoyamos; para mantener la resistencia indígena y hacer posible la victoria, es urgente:
a) Ampliar más la campaña de denuncia y esclarecimiento contra la estrategia de sangre y demagogia del gobierno, mediante la radio, la TV, los volantes y pronunciamientos, tanto a nivel interno como externo.
b) Desarrollar en el país movilizaciones y paralizaciones debidamente preparadas por las organizaciones populares y políticas que se solidarizan con la lucha de los pueblos indígenas, consolidando la unidad en torno a los frentes de defensa para no dispersar el movimiento.
c) Promover pronunciamientos de solidaridad con el movimiento indígena peruano desde las instituciones y organizaciones del exterior, aprovechando los canales virtuales; al tiempo que es posible la realización de manifestaciones frente a las embajadas peruanas en cada uno de los países.
d) Lanzar la campaña de investigación de los hechos por instituciones internacionales y nacionales que garanticen independencia y seriedad para llegar a la verdad de los hechos y sancionar a los responsables políticos de los asesinatos, evitando que el gobierno monte un aparato que sólo buscará culpar a los indígenas.

Desde un sentido más estratégico, de largo plazo, es tiempo de tomar el problema indígena como parte de la lucha por un nuevo proyecto nacional, por una alternativa de transformación social en el Perú, en la que la Amazonía Peruana, el Ande como riqueza alimentaria y la Costa con su mar, son los escenarios del futuro desarrollo del Perú por los peruanos, escenarios de culturas ricas y diversas sobre cuyos valores podemos hacer florecer la peruanidad, superando nuestra situación de culturas agredidas y despreciadas por el poder de una clase dominante que solamente ve al Perú como despensa para sus estrechos objetivos y los del capitalismo imperialista.

Cuando se observa la lucha indígena, no hay otra conclusión que la de su gran potencialidad para unirse a la clase obrera, a los campesinos, trabajadores de las ciudades, patriotas que buscan forjar un país soberano, y a las fuerzas políticas comprometidas en la lucha por el socialismo en el Perú.

El aislamiento de la lucha indígena, en la Amazonía y en el Ande, no garantiza sino su mayor arrinconamiento. Con el sistema capitalista que hoy domina, no hay ningún "refugio" seguro para las nacionalidades indígenas, como lo demuestra el caso chileno de los mapuches, cercados por las empresas de la madera y las hidroeléctricas. En el caso de la Amazonía peruana el peligro es mayor porque está la depredación del medio ambiente, de la biodiversidad, vía el monocultivo para el etanol y la explotación del petróleo y el gas. Está en peligro la propia vida de los amazónicos.

¡Cuán vigentes están las tesis que sobre la cuestión indígena que elaborara José Carlos Mariátegui en la década de los años 20 del siglo pasado!

Iquitos, junio 8 del 2009

http://analisiseducativoslm.blogspot.com/2009/06/peru-tlc-con-sangre-y-demagogia.html

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